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Crisis de 2001: a 10 años del estallido social y económico

Ocaso y derrumbe de la convertibilidad

1976 fue el punto de partida para la instauración del neoliberalismo en Argentina, la dictadura militar sustentó las bases para el desarrollo de un modelo basado en el libre mercado con características financieras, que se profundizaría aceleradamente en la década del 90; y terminaría a fines del 2001 con la renuncia del Presidente De La Rúa- en medio de una grave crisis económica y social – marcando así el fin de la convertibilidad. Ajustes, corralito, corralón, el fin del uno a uno, confiscación de depósitos, una maxidevaluación, pesificación asimétrica, salvataje a los bancos, derrumbe del sector industrial y agropecuario, pobreza que alcanzó a dos tercios de la población y niveles records de desempleo. Fueron características de la crisis, una de la más importante de la historia, que mostró las falencias de  las políticas neoliberales acumuladas en distintos periodos.

Por Diego Acevedo. ESPECIAL para Comunicación Popular.

CONTEXTO HISTÓRICO

Para entender los acontecimientos acaecidos a fines de 2001, que marcarían el fin de la convertibilidad, hay que ver que paso en décadas anteriores y en un año en particular. Hablo de 1976, un punto de partida para el neoliberalismo-financiero en Argentina.

Década del 70

El gobierno de María Estela Martínez de Perón (Isabel) va significar un punto de inflexión en el desarrollo de la economía nacional. La implementación de medidas regresivas tendientes a la concentración de capital, condujeron directamente a cumplimentar los planes del poder hegemónico. No lo logró la razón pero si la fuerza. El año 1976 se puede hablar de una “refundación” de la Argentina, el alcance del proceso de destrucción nacional que se estaba implementado duraría décadas.

Con la dictadura, Argentina pasó de un esquema concentrado en la industrialización con destino dominante hacia el mercado interno de de demanda masiva, hacia otro que un contexto de creciente endeudamiento y fuerte desestructuración productiva, privilegió la valorización financiera del capital y la transformación de recursos al exterior.

Década del 80

Los ochentas estuvieron marcados por la profundización del modelo gestado en la dictadura neoliberal-financiera. No es para nada casual que los organismos multilaterales tuvieran un rol activo en el giro que había tomado la política nacional. Indudablemente, el capitalismo estadounidense se encontraba en expansión.

La economía quedo en manos de capital financiero, aumento de desempleo e incrementos exorbitantes de la deuda externa.

Década del 90

Los noventas fueron los años de oro de la ortodoxia liberal, en donde las exigencias pasaban por la imperiosa necesidad de apertura del comercio, la reestructuración del aparato productivo, creando un marco de legalidad para sostener el proceso de acumulación del capital transnacional

En síntesis: los ensayos desindustrializadores se vinieron gestando en la temprana experiencia “neoliberal” de José Alfredo Martínez de hoz al frente del Ministerio de Economía de la Dictadura, en el turno de Jorge Rafael Videla (1976-1981), y a la larga década de los ’90, en la consumada y contumaz experiencia de la convertibilidad conducida desde el Ministerio de Economía por Domingo Felipe Cavallo (ex funcionario de la Dictadura), bajo la cobertura política de Carlos Saúl Menem, un representante de la formación política industrializadora por antonomasia en la Argentina, el peronismo, pero que en los años ’90 fungió como ariete del proceso desindustrializador y como corolario de aquel programa “estabilizador” propugnado por la dictadura. (1)

DATOS ECONOMICOS DEL PERIODO 1976-2001

El resultado económico de las políticas neoliberales acumuladas en distintas décadas se pudieron observar claramente tras el derrumbe de la convertibilidad en 2001, se inició la búsqueda de otro modelo económico alternativo al liberal que había acaparado más de 20 años en la República Argentina.

Entre 1976 y 2001:

•La desocupación trepó del 3 al 20 por ciento.

•La pobreza extrema de 200.000 personas a 5.000.000.

•La pobreza de 1 millón a 14 millones.

•Las importaciones pasaron de 4.076 millones de dólares en 1990 a 25.242 millones en 2000. Esto provocó el cierre de 1500 empresas textiles, 1200 fábricas de zapatos, 360 autopartistas y 150 fábricas de juguetes.

•El 10 por ciento de la población con más dinero se queda con el 48 por ciento de la riqueza nacional.

•Durante la década de Convertibilidad, las empresas privatizadas aumentaron sus tarifas en un promedio del 104 por ciento.

•7 millones de argentinos no consumen los nutrientes básicos, pese a producirse en el país 99 millones de toneladas de alimentos básicos anuales.

La DEUDA PÚBLICA y PRIVADA del país, fue otro de los factores que condenaron a Argentina a la debacle. Para el 31 de diciembre de 2000 esta deuda totalizaba 145.000 millones de dólares, contraídos de la siguiente manera:

•1,3 por ciento en el período 1966-1972.

•2,3 por ciento en el período 1972-1975.

•25,26 por ciento durante la dictadura militar (1976-1983).

•13,68 por ciento en el gobierno radical de R. Alfonsín (1983-1989).

•54,8 por ciento durante la década menemista (1989-1999).

•0,99 por ciento en los dos años de gobierno aliancista.

Datos publicados en Le Monde Diplomatique. (2)

Resplandor y ocaso de la convertibilidad, volviendo a los 90

El modelo que rigió durante 10 años, en el cual se equiparaba el peso argentino con el dólar norteamericano. Logrando la paridad del uno a uno, “un peso, un dólar”; el sistema de tipo cambio fijo fue aplicado en respuesta a la grave hiperinflación que se heredó del gobierno alfonsinista. Los vaivenes de la moneda con el tipo de cambio son una característica de la economía argentina- más de cinco veces se cambio el signo monetario- como se puede apreciar en el siguiente gráfico.


Se muestra la evolución del tipo de cambio real en los últimos 25 años. Nótese en primer término la relación entre los quiebres y la volatilidad: los grandes saltos hacia arriba del tipo de cambio real van seguidos de variaciones en el nivel de volatilidad. CEPAL, 2002.

Así se puede observar que luego de la maxidevaluación del año 2002, Argentina recuperó rápidamente la competitividad de la economía abaratando la moneda nacional. Durante la década del 90 y a principios del año 2000, se puede apreciar como el tipo de cambio real encarecía los productos argentinos a la par del aumento del desempleo y un nivel de endeudamiento elevado, que colapsó cuando los países centrales se negaron a seguir prestando dinero para sostener la convertibilidad. Por aquellos años se pedía más deuda -vía préstamos del FMI- para solventar las reservas del BCRA, así las reservas estaban constituidas mayoritariamente con créditos provenientes del exterior. El modelo convertible empezó a entrar en crisis a mediados de 1998, se necesitaban cada vez mas divisas internacionales para sostener la paridad cambiaria a costa de un deterioro del sistema industrial que se agudizaba cada año, un tipo de cambio fijo encarecía las exportaciones y abarataba las importaciones. En este contexto de competencia desleal, fijada por un signo monetario ajeno a la economía argentina. El derrumbe del sector industrial solo era cuestión de tiempo, la recesión iba atada a mano de desempleo elevado. Una combinación explosiva.

Para mantenerla saludable, se necesitaba el ingreso de divisas. En un principio, éste fue equilibrado por los ingresos a partir de las privatizaciones de empresas estatales y las pérdidas que estas ocasionaban. No obstante, cuando ya no ingresó el dinero suficiente al país, debido principalmente al bajo precio internacional de los granos, éste debió refinanciar su deuda a intereses más altos para mantener la ley. Argentina estuvo atrapada dentro de una recesión severa entre mediados de 1998 y finales de 2001 y aunque hubo intentos por parte del FMI de estabilizar la economía y mantener el valor del peso con el dólar por medio de ajustes monetarios y fiscales, y además contando con millones de dólares estadounidenses en préstamos, estas políticas no pudieron impedir la caída de la economía.(3;4)

Tres factores son esenciales para comprender por qué en las instituciones económicas la desorganización fue tan generalizada.

El primero de ellos se relaciona con las características y la secuencia en el tiempo de las perturbaciones (shocks) que sacudieron a la economía en 1998-1999. A partir de 1998, Argentina sufrió una serie de conmociones que afectaron seriamente su competitividad y su situación financiera. Entre ellas cabe mencionar la caída de los precios de las exportaciones y el deterioro de la relación de intercambio, las restricciones de los mercados de crédito externos, la apreciación del dólar y la devaluación del real en Brasil. Además, el ciclo político provocó una perturbación fiscal. El segundo factor lo constituyen las especiales características de los sistemas fiscal, monetario y financiero argentinos, que contribuyeron a amplificar los efectos de las perturbaciones. En el sistema de convertibilidad, los mecanismos anticíclicos eran extremadamente limitados. Los precios y salarios no eran lo suficientemente flexibles; el sistema fiscal era rígido (particularmente las relaciones entre el Gobierno Federal y las provincias) y estaba sujeto a influencias políticas. El tercer factor se relaciona con el régimen de caja de conversión. Este se había estado aplicando durante más de diez años y tras salir airoso del efecto tequila en 1995, había logrado inspirar confianza. De ahí que las relaciones contractuales privadas tuvieran que adaptarse en gran medida a sus normas, especial-mente en los contratos en dólares. La dolarización de los instrumentos financieros acarreó mayores limitaciones, al punto que la depreciación real aumentaría la vulnerabilidad financiera de las empresas y tornaría más dudosa la situación financiera de los bancos. Así el 2001 seria el principio del colapso del sistema de convertibilidad y parte del neoliberalismo que reinó durante 25 años en Argentina. (Revista CEPAL- N º77)

CRONOLOGIA DE LA CRISIS DE 2001


En un contexto recesivo asumía De la Rúa en 1999, con grandes promesas de cambio en materia política y económica. Poco a poco esas promesas se fueron diluyendo a medida que la convertibilidad se iba desgastando, así la fórmula que había consagrado a Menem en la década del 90, vería su ocaso a fines del 2001. Las promesas de conservarla llevaron a la Alianza a conquistar el poder y luego perderlo. Así el modelo se fue deglutiendo a sus propios creadores y a los que intentaron mantenerla, sin éxito, a través del tiempo. La dolarización se veía como alternativa “superadora” al Plan de Convertibilidad aplicado en la década menemista, no obstante la idea no llego a concretarse.

“La crisis de diciembre de 2001 en Argentina fue una crisis financiera generada por la restricción a la extracción de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorro denominada Corralito, que causaron la renuncia a la presidencia de Fernando de la Rúa el 20 de diciembre de 2001, y llevaron a una situación de acefalía presidencial. La mayor parte de los participantes de dichas protestas fueron autoconvocados, que no respondían a partidos políticos o movimientos sociales concretos. Su lema popular fue: “¡Que se vayan todos!”. En los hechos murieron 39 personas por las fuerzas policiales y de seguridad, incluyendo 9 menores de 18 años.” (Wikipedia)

Títulos del diario Clarín en los cuales se puede observar cómo se van profundizando los ajuste en tiempos del gobierno aliancista hasta llegar al colapso total, lo que provocaría la interrupción del mandato presidencial el 20 de diciembre de 2001.


4 de marzo: Ricardo López Murphy es nombrado ministro de Economía, mientras el presidente Fernando De la Rúa asegura que se cumplirán las metas pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y reafirma el sistema de cambio fijo que desde 1991 ata el peso al dólar en paridad uno a uno.


16 de marzo: El Gobierno anuncia un nuevo plan económico que prevé un recorte en el gasto público por 1.962 millones de dólares en 2001 y por 2.485 millones en 2002, para combatir un abultado déficit fiscal. Tres ministros y seis funcionarios del Frepaso presentan su dimisión.

20 de marzo: Domingo Cavallo, ex ministro de Menem, acepta la cartera de Economía, tras la dimisión de López Murphy. Nueve días después, el Congreso otorga “superpoderes” a Cavallo para restablecer la economía.

2 de abril: Argentina supera en 1.000 millones de dólares la meta de déficit fiscal para el primer trimestre, acordada en 2.100 millones.

16 de abril: El Gobierno anuncia que planea un recorte de 300 millones de dólares en el gasto para cumplir un déficit fiscal anual acordado con el FMI en 6.500 millones. Dos días después, anuncia que planea emitir bonos a dos años por un total de 760 millones de dólares.

27 de abril: El FMI dice que Argentina no debería modificar su sistema de cambio y rebaja, desde el 2%, las previsiones de crecimiento para 2001 a entre 1,0 y 1,5%.

10 de julio: Cavallo anuncia que llevará a cero el déficit público mediante recortes en el gasto.

30 de julio: El Senado aprueba un recorte de 13% en salarios y pensiones públicas que superen los 500 pesos (dólares).

30 de octubre: De la Rúa advierte que la participación en una reestructuración de la deuda será “voluntaria”.

16-17 de octubre: Standard & Poor’s y Moody’s advierten que podrían calificar a Argentina en situación de suspensión de pagos técnica si los tenedores de bonos pierden dinero en el canje de deuda voluntario planeado por el Gobierno.

19 de noviembre: El Gobierno inicia la masiva reestructuración de su deuda pública. El riesgo país roza los 3.000 puntos. Dos días después, Economía decide prorrogar una semana el plazo de los tenedores locales de títulos para presentarse al canje de deuda, y unos días más tarde, retrasa de nuevo el plazo hasta el 7 de diciembre para que los inversores “minoristas” puedan participar plenamente.

3 de diciembre: El Gobierno limita a 250 dólares la cantidad semanal que podrá retirar cada ciudadano de su cuenta bancaria para frenar la fuga de capitales, medida que se populariza con el nombre de ‘corralito’ financiero. Foto: Perfil.com

5 de diciembre: El FMI decide no conceder un préstamo de 1.260 millones de dólares ante la falta de cumplimiento de las metas fiscales de Argentina. El Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) congelan préstamos de 1.230 millones de euros. Cavallo amplía a 1.000 pesos a la semana la cantidad de efectivo que pueden sacar los argentinos y a 10.000, el máximo que pueden sacar del país. Al día siguiente, el superministro admite que el país ha entrado en una “virtual” suspensión de pagos y se traslada urgentemente a Washington para negociar con el Fondo Monetario Internacional la concesión del préstamo. No lo consigue.

13 de diciembre: Huelga general en Argentina contra las impopulares restricciones bancarias. Al día siguiente, dimite “por motivos personales” el viceministro de Economía, Daniel Marx. Mientras, Argentina cancela los 700 millones de dólares en obligaciones y evita la suspensión de pagos. El FMI exige al Gobierno un Presupuesto 2002 “creíble” y prevé un retroceso del PIB en torno al 1,4%.

18 de diciembre: Estalla una violenta ola de saqueos a supermercados y violentas protestas. El Gobierno declara el estado de sitio. Al día siguiente, Domingo Cavallo presenta la dimisión junto con la del resto del gabinete.

19 de diciembre: Hubo importantes saqueos a supermercados y otra clase de tiendas en distintos puntos del conurbano de la ciudad de Buenos Aires. Esa noche el presidente De la Rúa decretó el estado de sitio, y posteriormente en la ciudad de Buenos Aires salieron miles de personas a la calle a protestar contra la política económica del Gobierno que había establecido un límite a la extracción en efectivo del sueldo con el objeto de bancarizar la economía y mantener recursos dentro del sistema financiero (que había padecido una importante corrida en las últimas semanas). Muchas protestas se llevaban a cabo golpeando cacerolas, por lo que se las denominó “Cacerolazos”.

20 de diciembre: De la Rúa dimite, tras un ineficaz intento de lograr un Gobierno de coalición con los peronistas. Pocas horas antes, los dos sectores de la Confederación General del Trabajo habían convocado una huelga general por tiempo indeterminado hasta lograr su renuncia. Quedan derogadas las leyes de restricción bancaria vigentes desde principios de diciembre. (Foto: artículo del diario Clarín)

23 de diciembre: Rodríguez Saá, ungido como presidente, declara la mayor suspensión de pagos de la historia económica internacional. Este peronista es investido nuevo presidente provisional y anuncia un programa populista que no convence a los expertos, en el que promete la creación de un millón de empleos y ayudas a los más desfavorecidos.

30 de diciembre: Renunciaba Rodríguez Saá, alegando falta de apoyo político, lo que desencadenó una nueva ola de inestabilidad. Ante la negativa de Puerta, el presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Camaño asumía el poder ejecutivo y también convocaba a una Asamblea Legislativa para nombrar un nuevo presidente.

2002

2 de enero: El peronista Eduardo Duhalde asume la Presidencia, cargo para el que es elegido por la Asamblea Legislativa para un período de dos años. De esta manera, Duhalde cumplirá lo que resta del mandato, que concluye el 10 de diciembre de 2003.

El candidato a presidente del partido de la oposición que había perdido ante De la Rua en 1999, como presidente interino, anunciando que serían devueltos los montos sustraídos a la población en la misma cantidad en que habían sido depositados, con la frase: “el que depositó dólares, recibirá dólares”, en la misma moneda en que éstos habían sido efectuados, así garantizaba la paz social y el fin de la controvertida convertibilidad.

El gobierno de Duhalde pudo, en parte, estabilizar la economía, aunque la crisis social persistió, pudiéndose citar la Masacre de Avellaneda, del 26 de Junio de 2002 como una importante protesta.

1 de febrero: El Supremo argentino declara inconstitucional el decreto firmado por el ex presidente De la Rúa que impuso, desde el 3 de diciembre, severas restricciones a la retirada del dinero de los bancos (‘corralito’).

3 de febrero: Forzado por la escasa confianza con que el FMI y las empresas extranjeras acogieron sus primeras medidas económicas, el Gobierno anuncia un nuevo paquete de decisiones. Entre ellas destaca la flexibilización del ‘corralito’, aunque no su desaparición. En concreto, a partir del 6 de febrero, los argentinos podrán acudir al banco para retirar de golpe sus salarios, así como las indemnizaciones por despido y las jubilaciones. Además, se confirma la pesificación de la economía argentina (las deudas, depósitos y contratos privados se convertirán de dólares a pesos, y la cotización de éste fluctuará libremente con respecto a la divisa estadounidense).

6 de febrero: Continúa la guerra entre poderes del Estado. A la decisión, adoptada pocos días atrás, de la Corte Suprema de declarar inconstitucional el decreto del ‘corralito’ del ex presidente De la Rúa, responde la clase política anunciando que el Parlamento juzgará a los nueve miembros del máximo órgano judicial por sobornos y extorsión. La intención última de esta medida es que estos magistrados abandonen su cargo. El procedimiento establece que la decisión no se podrá producir hasta dentro de al menos un mes, aunque los parlamentarios están estudiando fórmulas para que se les suspenda cautelarmente en el ejercicio de sus funciones de forma inmediata.

Cronología del estallido de la crisis. (6)


LOS EFECTOS DE LA CRISIS

Cacerolazos y Choque. En la Capital, hubo protestas en la zona céntrica. La policía reprimió con dureza. En los hechos murieron 39 personas por las fuerzas policiales y de seguridad, incluyendo 9 menores de 18 años. (Foto: Revista Veintitrés).

· La crisis llegó a un punto insostenible el 29 de noviembre de 2001, cuando los grandes inversionistas comenzaron a retirar sus depósitos monetarios de los bancos y, en consecuencia, el sistema bancario colapsó por la fuga de capitales y la decisión del FMI de negarse a refinanciar la deuda y conceder un rescate. (Wikipedia)

· L*La crisis llegó a un punto insostenible el 29 de noviembre de 2001, cuando los grandes inversionistas comenzaron a retirar sus depósitos monetarios de los bancos y, en consecuencia, el sistema bancario colapsó por la fuga de capitales y la decisión del FMI de negarse a refinanciar la deuda y conceder un rescate. (Wikipedia)

*Los ahorristas pasaron el pánico a la furia, descubriendo, en ese proceso, lo que hasta entonces la mayoría de los argentinos no había querido ver: que la profusión de protestas sociales y el “corralito” formaban parte del mismo proceso de descomposición. Esa certeza alumbró una de las consignas de esos días: “Piquete y cacerola, la lucha es una sola”, gritaban.

*Durante 2001 los capitales volaron de la plaza financiera argentina ante la generosa pasividad –y en algunos casos la decidida complicidad– de banqueros y funcionarios, quienes recién detuvieron la sangría cuando el dinero de los principales grupos económicos ya estaba a salvo.

*El 57 por ciento de los depósitos atrapados en el “corralito” correspondía a ahorristas de menos de 50.000 pesos, es decir, aquellos con menor acceso a la información financiera especializada o a los propios banqueros, que oficiaron como oráculos del desastre

*Un informe parlamentario reveló que entre enero y diciembre de 2001, 27.828 personas realizaron 43.320 operaciones de transferencias al exterior por 3.784 millones de dólares. El monto promedio por transferencia fue de 87.368 dólares y sólo 409 ahorristas transfirieron un millón de dólares cada uno o más.

*En los meses previos al “corralito”, 7.015 empresas realizaron 53.474 operaciones de transferencia al exterior por un total de 26.128 millones de dólares. El monto promedio por operación fue de 488.620 dólares. Aproximadamente el 18 por ciento de esas empresas transfirieron un millón de dólares o más.

*Los bancos no sólo colaboraron con la fuga de capitales ajenos. También sacaron del país fondos propios, a través de dos mecanismos: la remisión de utilidades y la cancelación de líneas de crédito del exterior. Entre enero y septiembre remitieron a sus casas centrales utilidades por 284 millones de dólares, un 61,3 por ciento más que en igual período de 2000. Más aún: hasta septiembre las ganancias enviadas a las matrices representaban un 36,5 por ciento más que las utilidades y dividendos sacados del país durante todo 2000. Por supuesto, dichas remesas fueron realizadas en dólares cash.

*El otro mecanismo legal utilizado por los bancos para extraer sus fondos del país fue la cancelación de las llamadas “líneas de crédito del exterior”. El rubro constaba en los balances, y detallaba la financiación bancaria que sus casas matrices u otras entidades otorgaban a la entidad local o sucursal extranjera. La cancelación de líneas de crédito con el exterior continuó incluso después del cepo a las transacciones impuesto por Cavallo. (7)

*El PIB cayó en el cuarto trimestre de 2001 un 10.7 en comparación con el mismo periodo del año anterior.

*En 2001,  los bonos  argentinos  representaron la cuarta parte del índice de J.P. Morgan para los bonos de mercados emergentes.

*Entre  1950 y 1974, la probabilidad  de crecimiento negativo en Argentina coincidió aproximadamente con la observada en el conjunto de los países en desarrollo (21%). Sin  embargo, en el período 1975-2001 esta probabilidad se elevó a 52%, lo que quiere decir que el PIB  per cápita cayó más veces que las que aumentó.

*El 30 de noviembre del 2001 la fuga de capitales llego a los 1.500 millones de dólares en un solo día.

*La oferta global registro una baja del 5.5 % durante el año 2001 con respecto a 2000, producto de las caídas del PIB del 4.5 % y en las importaciones de bienes y servicios del 14.0%.

*La remuneración promedio fue de $992 ubicándose 1.0% por debajo de la registrada en el cuarto trimestre del 2000.

*El 19 de diciembre de 2001 hubo importantes saqueos a supermercados y otra clase de tiendas en distintos puntos del conurbano de la ciudad de Buenos Aires. Esa noche el presidente De la Rúa decretó el estado de sitio, y posteriormente en la ciudad de Buenos Aires salieron miles de personas a la calle a protestar contra la política económica del Gobierno.

Se salió de la crisis con una gran devaluación de la moneda, pesificación asimétrica, salvataje a los bancos, congelación de tarifas y apertura de las exportaciones – en la cuales se empezó a recaudar los dólares necesarios para financiar el gasto y lograr respaldo de la moneda local- . Se cambiaba el modelo económico parcialmente.

“-Cuando la convertibilidad dejó de ser negocio, y cesó el flujo de capitales externos que la sostenía, y el déficit fiscal trepaba, muchos empresarios comenzaron a atacar el modelo y el tipo de cambio en privado primero, y en los medios después. Pero ya estaban sólidamente posicionados con divisas en el exterior. Sabían lo que iba a ocurrir (la devaluación) porque lo estaban provocando, invitados por el vacío de poder, la inoperancia de los funcionarios, los indicadores económicos, la dureza del FMI, sus propias redes de intereses y la debilidad intrínseca del gobierno de De la Rúa. Y no les faltaron socios políticos. Todos sospechamos que a partir de lo que ocurrió después, es decir la pesificación asimétrica y la liberación del tipo de cambio, mucho, pero mucho dinero cambió de manos. De manos privadas a manos de funcionarios”.

Frase de una entrevista realizada a “un empresario que suele colocar títulos en los diarios con sus declaraciones, y conocedor de los despachos de varios presidentes” en el marco de su investigación. (8)

CLAVES DEL NUEVO MODELO

Como lo define Varesi, el modelo post-convertibilidad comienza a configurarse a partir de seis políticas centrales: la devaluación, la implementación de retenciones a la exportación, la pesificación asimétrica de deuda privada, el salvataje al sector financiero, el default y el congelamiento y renegociación de tarifas (Varesi, 2009).

1) *En el terreno económico – político el primer cambio fundamental es el valor de la moneda. Aquí la devaluación del peso fue decisiva. La estructura productiva de la post-convertibilidad se apoya en una nueva paridad que redistribuye los excedentes. Ella relanza la competitividad internacional de los productos exportables, permite una baja de costos considerables del salario y los insumos en dólares, y crea una barrera monetaria que impulso la sustitución de importaciones y saco del estancamiento y retroceso a sectores industriales locales que producen para el mercado interno.

2) *Otro elemento institucional fue la recuperación de la política de emisión monetaria, control de la tasa de interés y supervisión de egresos e ingresos de capitales. Además, mientras la sobrevaluación estableció una economía de endeudamiento, la devaluación favoreció el superávit comercial y de cuenta corriente y el fortalecimiento de las reservas.

3) *EL Estado neoliberal opera un fuerte proceso de despolitización y desideologización de la vida nacional, transformando la toma de decisiones respecto a las líneas fundamentales de la política económica en problemas de índole técnico-administrativo y sustrayéndolas del debate político, mientras que el Estado neodesarrollista se ve obligado, para redistribuir los excedentes, a hacer cumplir un papel activo al Estado y politizar la toma de decisiones, colocándose nuevamente como objeto de las demandas populares. El Estado neodesarrollista sostiene políticas de mercado reguladas y de subsidios.

4) *EL Estado neoliberal capitaliza los aportes previsionales desfinanciando al Estado y empujándolo al endeudamiento, imponiendo la lógica competitiva sobre la solidaria, mientras el neodesarrollista los recupera como instrumento de acción estatal.

CONCLUSIÓN: Crisis recurrentes afectaron a la economía argentina, pero sin duda la acaecida en el 2001 dejó una marca imborrable, porque permitió ver los efectos del neoliberalismo que estaban ocultos en los grandes medios de comunicación. La irrupción de un nuevo modelo permitió discutir e ir desarmando la matriz neoliberal que todavía sigue operando, aunque hayan pasando diez años de “La Crisis”. La única manera desarticularlo totalmente es aplicar políticas económicas acordes a controlar el poder económico, externo e interno, que siempre rigieron la vida de los argentinos. Todavía quedan muchas cosas por arreglar.

AUTOR: DIEGO ACEVEDO

diegoacevedo.ar@aol.com

Notas y referencias bibliográficas:

(1) Extractos del libro: “Cuestiones regionales en la Argentina al comenzar el siglo XXI: Consecuencias sociales, económicas y Ambientales de la explotación de recursos naturales”. Serie – publicaciones del PROGEG Nº 5- Lujan (2008).

(2) MIGUEL BONASSO. El Palacio y la Calle. Argentina, Planeta, 2002. P. 87.

(3) “Crecimiento, inestabilidad y crisis de la convertibilidad en Argentina”. José María Fanelli Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), Buenos Aires. Publicado en REVISTA DE CEPAL Nº 77 (Agosto 2002).

(4) “La historia del éxito económico argentino y sus implicaciones” de Mark Weisbrot, Rebecca Ray, Juan A. Montecino, y Sara Kozameh .Center for Economic and Policy Research (Diciembre 2011).

(5) “Crisis de diciembre de 2001 en Argentina” .Wikipedia, la enciclopedia libre.

(6) “Crisis argentina 2001”. Cronología del estadillo de la Crisis. http://www.profesorenlinea.cl/Economia/ArgentinaCrisis.htm

(7) “A diez años de la crisis del 2001”. Revista Veintitrés. (13.12.2011).

(8) GUILLERMO ARISÓ – GABRIEL JACOBO. Op. Cit. P. 54 y 55. Los autores citan esa frase de una entrevista realizada a “un empresario que suele colocar títulos en los diarios con sus declaraciones, y conocedor de los despachos de varios presidentes” en el marco de su investigación.

“La visión de Clarín y Ámbito Financiero durante la crisis institucional argentina de 2001”. Tesis de Rey-Dardis. La Plata (marzo de 2007).

www.wikipedia.org

“A diez años del infierno”. El periódico Con/Opinión; pagina 12/13. (Noviembre 2011).

“Crisis, acumulación y forma de Estado en la Argentina post-neoliberal” de Jorge Sanmartino. Publicado en Rebelión. (05.12.2009).

4 Respuestas for “Crisis de 2001: a 10 años del estallido social y económico”

  1. veronica dice:

    Deberia salir en algun lado este informe,que la gente lo conozca,asi deja de quejarse de lo mal que se esta ahora,que le refresque la memoria

  2. Kelle dice:

    Great items from you, man. I’ve understand your stuff previous to and you’re simply too great.

  3. Romina dice:

    Cuándo fue publicado este artículo? necesito saber para citar

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