EE.UU.: Rusia, China e Irán son amigos del terrorismo internacional

Cerca de treinta representantes de varias organizaciones y países, entre ellas la ONU, Rusia, China y la India y algunos estados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), trataron hoy en Teherán la situación del conflicto de Siria. Esta reunión pretende ser una alternativa a las de los “amigos de Siria”, convocadas anteriormente por Estados Unidos y sus aliados, que respaldan a la oposición, por lo que algunos altos cargos de Irán, el más firme respaldo del régimen de Damasco en Oriente Medio, la han denominado “de los verdaderos amigos de Siria”.

En el encuentro, al que el Gobierno de Irán ha invitado a países que considera “realistas” respecto a la situación de Siria, el ministro iraní de Exteriores, Alí Akbar Salehí, insistió en un diálogo nacional sin injerencias para resolver el conflicto. Para Salehí, el conflicto de Siria puede resolverse por medio de “reformas políticas” y “atendiendo las demandas del pueblo”, para acabar con el derramamiento de sangre y especialmente “la matanza de civiles por ambas partes”.

El responsable de la diplomacia iraní recalcó que “se necesitan unas conversaciones serias y globales entre la oposición que tiene implantación  en el pueblo y el Gobierno sirio, en un ambiente de tranquilidad y estabilidad para arreglar el conflicto sirio”. Irán, que se ha mostrado dispuesto a albergar unas negociaciones entre la oposición no armada y el Gobierno, mantiene su apoyo al plan de paz del dimitido mediador para Siria de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, recalcó Salehi, quien aseveró que las sanciones internacionales a Damasco no resolverán la situación.

En alusión a Estados Unidos y sus aliados, en especial Turquía, Catar y Arabia Saudí, todos ausentes de este encuentro, Salehi dijo que “armar a los grupos rebeldes y preparar el terreno para la presencia de grupos extremistas y terroristas, como Al Qaeda, no puede ayudar a resolver el conflicto, sino agravarlo”. Por su parte, la representante de la ONU en Teherán, Consuelo Vidal, que asistió a la reunión en nombre del secretario general de la organización, Ban Ki-moon, pidió en primer lugar a las partes beligerantes que se comprometan con la protección de las vidas de los civiles.

También reclamó una “transición rápida” en Siria, de acuerdo con lo aprobado por la Asamblea General de la ONU, e insistió al Gobierno y la oposición para que tomen medidas prácticas para acabar con los sufrimientos del pueblo “pues las acciones militares sólo agravan la situación”. Una fuente latinoamericana dijo a Efe que existe entre los reunidos una “grave preocupación por la influencia que pueda tener el conflicto de Siria en la situación mundial”, en especial por “el asentamiento de grupos terroristas, como Al Qaeda, en ese país aprovechando la situación de inestabilidad y caos”.

Los ministros de Exteriores de Irán, Pakistán, Zimbabue e Irak, así como nueve viceministros y quince embajadores y representantes diplomáticos, junto con la representante de las ONU participaron en el encuentro. De los países del ALBA, fuentes diplomáticas latinoamericanas confirmaron la asistencia de Venezuela, representada por su vicecanciller para Europa, Temir Porras, además de representantes diplomáticos de Cuba, Nicaragua y Ecuador, dijo a Efe una fuente de la legación venezolana.

Los mayores países latinoamericanos con representación diplomática en Teherán, como Brasil, México o Argentina, no estuvieron en el encuentro, al que tampoco asistieron delegados de la Unión Europea. Aunque la Liga Árabe declinó la invitación de Teherán para acudir al encuentro, siete de sus miembros estuvieron en la reunión.

También participaron representantes de Rusia y un buen número de antiguas repúblicas soviéticas, sobre todo de las musulmanas de la zona de Asia Central. Igualmente acudieron a la convocatoria representantes de China y la India, además de algunos de otros países africanos y asiáticos vecinos de Irán, como Pakistán y Afganistán.

Hasta ahora, Rusia y China, que respaldan al régimen de Damasco, han utilizado su veto para impedir la condena en el Consejo de Seguridad de la ONU al Gobierno sirio del presidente Bachar al Asad, promovida por EEUU y sus aliados, que apoyan a la oposición. En la reunión no estuvo Kofi Annan, aún mediador de la ONU y la Liga Árabe para la paz en Siria, cargo que dejará a finales de este mes tras haber dimitido al considerar imposible la labor.

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