“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.”

Hoy se “celebra” el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, en memoria de las hermanas Mirabal asesinadas en Rep. Dominicana por el dictador Trujillo.

La violencia de género ocurre alrededor de todo el mundo, y las reminiscencias históricas son más que abundantes. Asimismo dentro de los diferentes panoramas culturales, hay un amplio abanico de prácticas. Todos conocemos ciertos hábitos culturales legalizados en muchas partes del mundo como la mutilación genital femenina, etc. hay muchas legislaciones alrededor del mundo que avalan y culturalmente obligan a lo que nosotros denominaríamos maltratos físicos. Por más interesante que sea investigarlos y describirlos no es el objeto de este artículo. Lo que nos proponemos es dejar en claro que la existencia de este día demuestra una dominación latente de un género sobre otro; de otra forma no habría razón de recordarlo especialmente. Existen, desde luego violencias propiciadas de las mujeres hacia los hombres pero no conforman una institución. Según Wikipedia el término institución se aplica por lo general a las normas de conducta y costumbres consideradas importantes para una sociedad, es cierto que por lo menos en occidente hoy en día se repudia la violencia contra las mujeres, pero eso no quiere decir que esté menos institucionalizada. Violencia no es sólo maltrato físico, violencia es también aquella dominación psicológica que pondera nuestra sociedad. Siguiendo a Simone De Beaviour[1] es esa alteridad que identificó siempre a la mujer, el hombre es el sujeto no es necesario explicarlo, la mujer es lo otro. Y plantear al otro desde un lugar dominante, es forzar a que el otro se vea como otro. Las mujeres nunca nos planteamos como sujeto (salvando muchos “avances actuales”), sino como lo otro. Evidencia clara de esto es que haya canales de mujer, diarios de mujer, revistas de mujer, porque es claro que el sujeto de la sociedad, del mundo real (siempre teniendo en cuenta de que en la actualidad hay muchos más matices) es el hombre, y la mujer es la de la casa, la de la familia, o hay “Mujeres profesionales, que además son amas de casa”, nunca nadie tuvo que decir hay “Hombres profesionales”, estaba implícito que la humanidad se movía por el hombre; sí siempre se aclaraba que era una mujer escritora, una mujer artista; el mundo “real” no era para las mujeres. Y ahí entonces sabemos porque se identifica a la mujer con frívola y demás adjetivos que siguen sobreviviendo hoy en día y que representan una dominación latente. Bernard Shaw[2] una vez dijo algo así como que los norteamericanos relegaban a los negros sólo a trabajos de lustrabotas y de ahí deducían que lo único que podían hacer era lustrar botas, con la mujer a lo largo de la historia pasó siempre lo mismo nos criaban para cuidar la casa, se nos prohibía toda entrada “al mundo real” y de ahí se deducía que para lo único que servíamos era para lavar los platos. Un círculo vicioso que se repita en todos los escenarios de dominación (cuantas veces escuchamos esos negros no sirven para nada, justamente porque se los relega a la nada). Con respecto a la mujer esto va más a fondo ya que “la mujer es la proletaria del proletario”, y entonces el círculo se retroalimenta con más fuerza (cuantas historias de trabajadores que veían la incorporación de la mujer al mundo laboral como una competencia y querían impedirles su apadronamiento a los sindicatos. Es cierto que la incorporación de las mujeres al trabajo respondía a una demanda de mano de obra barata, pero es otra cuestión)

Después de este apretado y muy sintético análisis esperamos quede demostrado como este día lejos de ser folklórico tiene que significar un día de toma de conciencia en cuanto a lo que fue definido a través del género, y en cuanto al género en sì. Hay claramente diferentes biológicas entre mujeres y hombre, pero que no avalan ningún tipo de dominación, y nosotras tenemos que reafirmarnos como los sujetos de nuestro mundo, sea lo que seamos; no estamos desmereciendo ni el trabajo doméstico ni mucho menos, al contrario estamos diciendo que debe haber una afirmación de nuestro lugar en el mundo “real”, como sujetos de la humanidad.

En este artículo por su brevedad hay muchas cosas que quedan sueltas, la situación de clase, los diferentes escenarios culturales, que ya lo analizaremos en artículos más elaborados o propiamente elaborados, pero aquí nada más queríamos dejar una constancia clara de por qué nosotros reivindicamos este día; ciertas feministas consideran los “días de” cómo una muestra de la desigualdad y lo ponderaban peyorativamente, nosotros lo vemos también como una muestra de desigualdad pero que refleja una desigualdad aún latente y que tenemos que erradicar. Entonces negarlo y decir “hombres y mujeres somos iguales, las mujeres también ejercen violencia contra el hombre”, es encubrir el hecho de que la violencia contra las mujeres está institucionalizada (aunque ahora muy mal vista, por lo menos en occidente) y que las mujeres sean violentas contra los hombres son hechos sino aislados al menos no preponderantes en nuestra sociedad.

María Eugenia Bobadilla


[1] Simone de Beauvoir (París, 9 de enero de 1908 – 14 de abril de 1986), fue una novelista y filósofa francesa.

[1] George Bernard Shaw (Dublín, 26 de julio de 1856 Ayot St. Lawrence,Hertfordshire, 2 de noviembre de 1950) fue un escritor irlandés.

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