Fogonear la inseguridad

Adolfo Pedroza (ECUPRES)

Hace menos de un mes apareció una noticia en radios y canales de aire sobre un niño que jugaba en la calle con una pistola 9mm. Los diarios no le dieron tanto vuelo a la noticia, aunque hubo uno que otro comentario tendencioso al igual que los informativos de la radio que comentaron lo visto en la TV.

La tele siempre tiene la ventaja de “mostrar”; entonces mostró como una cámara, puesta arriba de un semáforo, supongo que para controlar el tránsito, tomaba el “sublime” -así lo dijo el periodista en off- momento en que este niño, de unos 11 años, jugaba con el arma a cargarla y descargarla sentado en el cordón/esquina de una rambla divisora de una avenida.
Los comentarios del canal de cable que la mostró por primera vez, y los de aire que lo tomaron después, acentuaban en la forma de como lo hacía “a plena luz del día”; en la “impunidad” que demostraba y en que “seguramente no sabía que lo estaban filmando”.
El chico jugaba ensimismado en su arma gris mientras esperaba la luz roja del semáforo para limpiar vidrios y pedir una moneda. Una de las reflexiones de un conocido periodista -conocido justamente por estas notas y estos comentarios- decía que esa impunidad se debía a que “total luego asaltaría y quizás mataría con esa arma y un juez lo dejaría libre a las pocas horas porque era “inimputable” Vehementemente se preguntaba una y otra vez “dónde está su padre”.
Luego de crear todo un clima de imágenes, repetía una y otra vez como el chico jugaba a cargar y descargar la pistola, mostró la llegada de la policía con su flamante 4 x 4 de doble cabina y cómo lo redujo. El chico ni los vio venir tan metido en su juego como estaba. Los policías lo rodearon, se lo llevaron y se acabó el video.
Por supuesto, no se terminaron los comentarios del periodista de ese canal ni de los otros que levantaron la misma nota. No me voy a extender en esto ya que es obvio lo que pienso, pero sí le voy a preguntar ¿Usted vio después como siguió esta historia?
Quizás no, porque no la “levantaron” todos los canales, ni la radio ni el diario. Yo vi un solo canal de aire que fue a buscar a los padres del chico y como le dijeron: “siempre él quería una pistola para jugar y yo la vi de plástico y a 4 pesos y se la compré, que me iba a imaginar que se armaría tanto revuelo”.
La persona que hablaba se veía triste, contrariada, tenía pinta de laburante; su casita humilde servía de fondo al primer plano de su cara; la que el camarógrafo se empeñaba en mostrar. Su expresión dejaba ver claramente que se sentía arrepentido por el “pecado” de haber hecho esa compra y ese regalo a su hijo.
Ante la insistencia del periodista sobre “el accionar de su hijo” él apenas balbuceaba: “el va a la escuela por la mañana y a la tarde da una mano con esa changuita en la calle”; luego relato como lo retiro de la “comisaría” y cerró con: “que más quiere que le diga”
No intento novelar esto; sé que es una perlita más de las cosas que nos tocan vivir y de cómo se “criminaliza la pobreza”. Por supuesto que esto último “no vende” y tuvo escasos segundos en pantalla; no escuché a nadie luego arrepentirse por los comentarios sobre “el niño armado en plena vía pública” y ya pasamos a otros temas; ley de comunicaciones, la declaraciones de algún famoso para matar gente y linchar jueces, River no funciona y Boca no gana y del Diego que …

El “tema” es la inseguridad y hay que fogonearlo cada tanto. Pensar en por qué hay pobreza, buscar medios de revertir la situación… si ya sé… “eso no vende”. Alguna vez escuche una frase que se preguntaba “¿Por qué el sentido común es el menos común de los sentidos? Y me pareció un juego de palabras; hoy me estoy dando cuenta que es lo que nos está faltando.

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One comment

  1. Me pregunto si debiera ser legal que una banda de empresaros mediáticos con total impunidad se propongan aterrar a la población inventando casos de inseguirdad y amenazas para la sociedad

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