Indocumentados mexicanos, humillados y encadenados en Arizona

Bajo el desértico sol de Arizona y vestidos con pantalones de rayas y sudaderas rosas con el lema “Limpio y sobrio”, unos 243 reos indocumentados, de los que 230 son de origen mexicano, viven hacinados  en la cárcel conocida como “la ciudad de las carpas”, donde cumplirán sus sentencias para después ser deportados.

La “ciudad de las carpas” es una cárcel al aire libre que se estableció en 1993 dentro del condado Maricopa, Arizona, y donde los reos duermen dentro de carpas similares a las utilizadas por el ejército, rodeados de rejas, y vigilados las 24 horas del día por guardias.

El responsable de este traslado, el sheriff del condado Joe Arpaio, explicó en un comunicado de prensa, que el traslado de los reos tiene un propósito económico, ya que se ahorrará dinero a los contribuyentes, aunque no proporcionó mas detalles al respecto.

Los inmigrantes indocumentados, explicó, recibirán clases sobre las leyes de inmigración de los Estados Unidos, y anunció que aquellos reos que no cumplan con las reglas de la cárcel serán llevados en grupos a limpiar las áreas de la frontera por donde transitan los indocumentados.

Imágenes de los reos con cadenas en los pies y las manos, cargando sus pertenencias en bolsas de plástico mientras entraban a la cárcel fueron vistas en todo el país.

El cónsul desmintió, por otro lado, la versión del alguacil que este traslado a la cárcel-carpa “facilitará” la visita a los reos de los consulados.

“El hecho que hayan sido recluidos en esta sección no facilita, ni proporciona ayuda adicional para el trabajo de la entrevista consular que nosotros hacemos”, aseguró Flores Vizcarra.

La cifra de migrantes indocumentados en Estados Unidos llegó a 11.5 millones en enero de 2011, una ligera baja respecto a los 11.6 millones del año precedente, informó hoy el Departamento de Seguridad Interna (DHS).

México continúa siendo la principal fuente de migración indocumentada debido a que, de ese total, 6.8 millones de inmigrantes (59 por ciento) proceden de ese país, indicó la dependencia con base en datos de la Oficina del Censo.

Detrás de México, en la lista de migrantes indocumentados de 2011 se ubican El Salvador, con 660 mil; Guatemala, con 520 mil; Honduras, con 380 mil; y China, con 280 mil.

Del total de indocumentados que vivían en Estados Unidos en 2011, el 55 por ciento ingresó entre 1995 y 2004, mientras que los que entraron al país desde 2005 representaron apenas el 14 por ciento.

California encabeza la lista con el mayor número de indocumentados, con 2.8 millones; seguido por Texas, con 1.8 millones; Florida, con 740 mil; Nueva York, con 630 mil; e Illinois, con 550 mil.

http://www.contrainjerencia.com/?p=41445

Joe Arpaio, un viejo conocido de los argentinos

El famoso alguacil vivió en Buenos Aires

PHOENIX, Arizona (De una enviada especial).- Los argentinos que residen en la frontera caliente de Arizona conocen muy bien al alguacil Joe Arpaio. “Ha vivido en la Argentina y suele hablar muy bien de Buenos Aires”, dicen. Pero no por eso dejan de temer al famoso policía.

“La verdad es que el tipo es incontrolable. Ha hecho de la cacería de inmigrantes su mejor marketing político”, afirma Marcelo, un cordobés de 31 años que llegó aquí hace dos años y, cuando menos lo pensaba, decidió prolongar la estancia más allá de lo que decía su visa.

“No es nada lindo vivir así, a la sombra. Y ahora, encima, con el miedo de que te pesquen por cualquier tontería. Están como locos, cazando gente”, dice. Pero se queda porque “en la medida en que pasa el tiempo vas haciendo una nueva vida”.

No son muchos los argentinos por aquí. “Calculo que seremos unos 5000”, dice a LA NACION Stella Paolini, una periodista y conductora radial que hace más de 30 años reside en Phoenix. De hecho, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, no hay aquí punto espontáneo de encuentro de argentinos. “La excepción podría ser un restaurante en el que a veces nos encontramos”, dice Marcelo.

En el restaurante se habla de quienes se fueron. “Tengo una familia amiga que acaba de levantar campamento y se fue para Texas. Estaban muertos de miedo”, relata Carlos, otro cordobés que se acerca a la charla.

“No son buenos tiempos, pero, aunque es feo decirlo, el hecho de que la mayoría de nosotros tiene menos componente aborigen ayuda bastante”, añade, en alusión a la creencia de que la población de origen mexicano es la más expuesta.

“Hace una semana se fueron unos argentinos que conocí. Estaban asustados por lo que podría pasar”, sostiene Stella. Todo el mundo parece conocer a alguien en la misma situación. O que lo está pensando. De todos modos, no son muchos los que se van lejos. Algunos apuestan por quedarse cerca, hasta que “aclare”.

La mira cae otra vez sobre Arpaio, el policía que ha montado una cárcel de carpas para encerrar inmigrantes. “Pensar que yo mismo lo escuché hablar bien de los argentinos y ahora… ¡los persigue!”, dice Marcelo. El jefe policial de Maricopa vivió en nuestro país hace décadas, cuando trabajó para la oficina de Buenos Aires de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA). Sus colaboradores dicen quele quedó un excelente recuerdo del bife de chorizo y del teatro Colón.

http://www.lanacion.com.ar/1290229-joe-arpaio-un-viejo-conocido-de-los-argentinos

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