Piden “Futbol para todos” en Paraguay donde Clarín controla las transmisiones por TV

Por Alejandro Wall

El Grupo Clarín (de Argentina) controla las transmisiones por TV de los partidos del torneo paraguayo. Reclaman medidas como las adoptadas por el gobierno argentino, para que la justa deportiva se emita sin restricciones, y sin pagos por parte de los televidentes.

La red social Twitter explotó en los últimos días entre los paraguayos con un reclamo en forma de hashtag, ese rezo en cadena de la virtualidad: #futbolparatodospy. El Grupo Clarín, dueño de los derechos de televisación de los partidos a través de su empresa Teledeportes, despertó la bronca de hinchas y trabajadores de prensa al prohibirle al resto de los canales transmitir desde los estadios, una restricción que le permite mantener intacto el monopolio en el fútbol paraguayo.

El Grupo Clarín, como hasta hace dos años en la Argentina, tiene el control total de la pelota en Paraguay: es dueño de los derechos de transmisión, de la operadora de cable (Cablevisión), y del canal (Unicanal), desde el cual emite tres partidos en directo de los seis que se juegan por fecha. De los otros, se ven resúmenes en Fútbol de Primera –un clon paraguayo del programa que se emitía en la Argentina–, que sale por Telefuturo (Canal 4 de aire). Clarín produce el contenido, lo distribuye, y lo emite.

“Clarín es un grupo mal visto en Paraguay. No goza de la simpatía de la gente por la forma en que trabaja, la forma en que transmite, y porque deja a la enorme mayoría de la población sin poder mirar fútbol por televisión”, le dice a Tiempo Argentino Bruno Pont, director deportivo de Canal 13 y Radio Cardinal, emisoras que compiten con el multimedios argentinos.

El comunicado que hizo estallar la indignación lo divulgó la Asociación Paraguaya de Fútbol (APC) con la firma del secretario general adjunto, Wigberto Duarte, y el director jurídico, José Ismael Candia. La institución, que extendió su acuerdo con Clarín hasta 2020, advirtió que “los pasajes y/o encuentros de los torneos que integran los campeonatos oficiales de primera División (categoría profesional y/o división de honor) y la División Intermedia no pueden ser filmados, grabados, editados y/o transmitidos por ningún medio no autorizado por Teledeportes, por lo que se encuentra vedado el uso de las imágenes de cualquier pasaje o etapa de dichos encuentros, aunque las mismas no emitan los goles.”

Las únicas cámaras autorizadas a ingresar al estadio y al campo de juego son las de Teledeportes. A su vez, los canales que pretendan hacer ingresar una a la cancha –no al campo de juego– deben acreditarse 72 horas antes de cada fecha ante la empresa que es dueña de los derechos.

Además, la prohibición se extiende hasta el uso de imágenes de archivo desde 1999 en adelante –o sea, desde que el Grupo colonizó el fútbol paraguayo–, y la emisión de fragmentos de los partidos en programas deportivos de otras señales. Ese último punto es insólito: los tres minutos de cada encuentro que Teledeportes entrega a cada canal que lo pida pueden ser emitidos cuando finalice el Fútbol de Primera paraguayo, aunque sólo en “noticieros periodísticos de interés general”.

Entonces, así como aquí los goles quedaban secuestrados hasta después de Fútbol de Primera que conducía Enrique Macaya Márquez, en la medianoche del domingo, en Paraguay se retienen hasta el mediodía siguiente, que es cuando salen los noticieros. Los programas deportivos quedan destinados a la placa con resultados.

Entre los canales perjudicados, además del 13, están el 2, el 5, el 9 y el 11. “Ahora está por salir el canal público, veremos qué sucede con ellos”, dice Gaspar Noguera, periodista del 13 y Radio Cardinal. “Estamos mucho peor de lo que estaban en la Argentina antes de la intervención del gobierno. Lo que pedimos es una competencia más sana respetando los derechos, que todos tengamos la misma posibilidad”, agrega.

El contrato entre Clarín y la APF, cuyo presidente es Juan Ángel Napout, nunca se hizo público, pero en Paraguay cuentan que el multimedios argentino pagó 88 millones de dólares para renovar el acuerdo 2012-2020. El lunes, además, circuló que Magna TV, del empresario argentino Carlos Valenzuela –ex socio de Ramón Puerta en el Canal 4 de Misiones–, ofreció 120 millones de dólares para hacerse de los derechos. Pero no pudo desplazar al Grupo Clarín. “Acá se hizo todo mal, nada se hizo con transparencia. Napout tuvo el respaldo de todos los clubes para llevar adelante en forma personal la negociación y nunca se informó nada”, dice Noguera.

Nicolás Ledesma, director de prensa de la APF, defendió la medida ayer: “El que compra los derechos, hace lo que quiere”. y sostuvo que algunos medios “abusaron” de las flexibilidades que se les había dado hasta acá. “En el clásico (Olimpia-Cerro), Canal 13 metió tres cámaras. Hicieron la previa, mostraron imágenes del partido de reserva y eso no está permitido”, aseguró. En esa señal, sin embargo, se defienden: “No vulneramos sus derechos. Teledeportes reaccionó porque hicimos una buena previa y tuvimos buen rating.”

Bruno Pont adelantó que los canales presentarán un recurso de amparo. Según cálculos del mercado Cablevisión de Paraguay tiene unos 190 mil abonados. “Somos más de 6 millones, por lo que muchísimos no tienen acceso al fútbol. En el interior del país no se tiene acceso al cable porque no tienen posibilidades económicas, y toda esa gente queda excluida”, explica Pont.
Aún no se sabe si el gobierno de Fernando Lugo intervendrá en el conflicto. Desde el lunes, sin embargo, en las redes sociales se reclama una salida argentina: más de 10 mil personas –la cifra ascendía mientras transcurría el día– clickearon “me gusta” en una página de Facebook que grita: “¡Futbol para todos ya!”.

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