AW-El reclamo de tierras ante los Estados provinciales y nacionales en distribución comunitaria realizado por comunidades indÃgenas que habitan en la provincia de Salta, -nueve etnias- es histórico. La Organización Lhaka Honhat que agrupa a comunidades que viven al margen del Rio Pilcomayo es el caso testigo de este problema no resuelto hoy por el gobierno de Urtubey.
Salta, 6 de noviembre de 2011.-
Por Marco DÃaz Muñoz. (Director Agencia de Noticias Copenoa )
Historia de reclamos
El 25 de agosto de 1996 más de 1.000 aborÃgenes entre ellos mujeres ancianos y niños cortan y toman la construcción del puente internacional que luego unirá Misión la Paz, Argentina, con Pozo Hondo, República de Paraguay.
La protesta se prolonga por 23 dÃas. Los indÃgenas logran que el gobernador peronista Juan Carlos Romero envié al Ministro Miguel Angel Torino, quien fue acompañado por el Secretario de Seguridad Cmte. Sergio Nazario, alias Estévez, denunciado como torturador durante la dictadura militar, figurando en el informe de la CONADEP. El que intervendrÃa en las sucesivas puebladas salteñas, como mediador.
El Ministro Torino , firma un acta acuerdo en donde se compromete a la entrega definitiva de las tierras a las comunidades indÃgenas, compromiso incumplido hasta la fecha. El Acta dice textualmente el gobierno: se compromete “a dictar en un plazo de 30 dÃas el Decreto pertinente que fije lineamientos y pautas para la adjudicación definitiva de las tierras de los lotes fiscales que contemple una distribución equitativa a las respectivas poblaciones (indÃgena y criolla). En la misma acta queda establecida como “condición fundamental para las comunidades indÃgenas “que el modo de entrega de la superficie de tierra debe ser única y sin divisiones, en un solo tÃtulo para todos. Este proceso, debe ser considerado como el inicio en medidas de acciones directas -corte de un puente internacional- ante la inacción del Estado en la provincia de Salta y los rechazos de recursos de Amparo presentados en la justicia provincial por parte de la Organización Indigena, siendo este el detonante en Salta de sucesivos reclamos sociales que luego se concretarÃan en puebladas -Gral. Mosconi y Tartagal 1997- ante el logro de las acciones en primera instancia. Los pueblos originarios marcaban ese camino, utilizando acciones no contempladas en su cultural ancestral ante un nuevo incumplimiento del Estado provincial.
El compromiso de entrega de tierras con tÃtulos comunitarios refrendada en acta acuerdo firmada entre ambas partes e incumplido por parte del Estado provincial, genera como respuesta una nueva acción directa. En junio de 1998, miembros de las comunidades indÃgenas del Pilcomayo (lotes fiscales 55 y 14) cortan el camino que va a Misión La Paz y luego impiden el paso de la denominada “Caravana de la Integración en el momento en que intenta cruzar el puente internacional al territorio paraguayo. Se prosigue con el pleito en nuevos reclamos ante la justicia salteña que falla a favor del Estado, ante esta decisión surgen las mociones de continuar con acciones directas, y también distintos cuestionamientos por parte de integrantes de la Organización Indigena que comienza a desmembrarse con la ayuda del gobierno que termina beneficiándose ante la fragmentación -prosiguen los alambrados en la tierras en litigio- . Muchos indÃgenas e incluso dirigentes, dejarÃan la Organización “el proceso legal establece un tiempo indefino de haber una solución favorable ante el reclamo argumentan los indÃgenas que se retiran. Las acciones directas quedarÃan neutralizadas.
ACCIONES LEGALES Y SUS CONSECUENCIAS
En septiembre de 1995, la Organización AborÃgen Lhaka Honhat presenta un Recurso de Amparo contra el Gobierno de la Provincia de Salta, “a fin de que se ordene la inmediata suspensión de las obras de construcción del puente Misión La Paz – Pozo Hondo, asà como toda otra obra o acto de alteración de la reserva de Misión La Paz y/o de los lotes fiscales 55 y 14. El 29 de abril del 1996 la Corte de Justicia de Salta resuelve rechazar la Acción de Amparo promovida por la Organización Lhaka Honhat. El 14 de mayo de 1996 los indÃgenas interponen un Recurso Extraordinario Federal ante la Corte de Justicia. En diciembre de 1997 el recurso de queja es rechazado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mientras tanto el gobierno seguÃa dividiendo a los indÃgenas, enfrentándolos con los criollos, los alambrados se extendÃan. Ya en el mes de mayo de 1995 se solicitaba la intervención del Defensor del Pueblo de la Nación “para la suspensión de la construcción de una obra que afecta la posesión de tierras adjudicadas y las condiciones de vida de comunidades indÃgenas, en la Provincia de Salta (área Pilcomayo). Esta actuación deriva en otras similares durante los próximos años sin resolver el conflicto.
Pobladores indÃgenas concretan por ellos mismos cortes de cercas de alambre
DENUNCIA Y ARBITRAJE INTERNACIONAL
El 29 de diciembre de 1998 la Organización Lhaka Honhat, con el patrocinio del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de Buenos Aires, presenta una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la OEA, por las múltiples violaciones de derechos humanos, en particular del derecho a la vida, a la integridad fÃsica, a la salud y a la subsistencia, consagrados en la Convención Americana de Derechos Humanos y la Declaración de Derechos y Deberes del Hombre, entre otros instrumentos legales internacionales. El 26 de enero de 1999 la CIDH traslada la denuncia al Estado argentino. Mientras esto sucede en julio de 1999 se aprueba el plan urbano para la futura ciudad limÃtrofe de Pozo Hondo, en territorio paraguayo, frente a Misión La Paz. Al mismo tiempo, se avanza con la obras de construcción del centro fronterizo en el lado argentino. Una cortada en Misión La Paz procede a la tala indiscriminada de los bosques de algarrobo en la zona para proveer ladrillos para las edificaciones sobre las dos bandas del rÃo.
En diciembre de 1999 distintos pobladores indÃgenas concretan por ellos mismos cortes a lo largo de varios kilómetros de alambrados levantados por criollos que intentan beneficiarse por el plan de parcelamiento de tierras del lote Fiscal 55, contemplado en la Resolución Nº 423. – dictada por el gobierno de Romero-. Se cortan los alambrados y se queman los postes, en recazo al plan gubernamental. El gobierno genera más divisiones.
Los alambrados continúan SOLUCIÓN AMISTOSA
El 14 de marzo del 2.000 una delegación de Lhaka Honhat se reúne con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Buenos Aires. La CIDH declara el reclamo de la Asociación un “caso especial y trata el mismo con el Ministro de Justicia de la Nación, Dr. Ricardo Gil Lavedra, y la Subsecretaria de Derechos Humanos, del Ministerio del Interior, Dra. Diana Conti. Se propone la búsqueda de una solución amistosa que respete los derechos de los pueblos indÃgenas.
En esta instancia son permanentes las divisiones en la organización, el gobierno de Salta incluye dentro de la agenda de solución amistosa con la presencia de altos funcionarios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), encuentro realizada en Salta capital, a un grupo de aborÃgenes que solicitan la entrega de tÃtulos individuales de las parcelas, formalizando la división alentada por funcionarios de gobierno que argumentan en esta reunión en donde no se permite la presencia de la prensa, que la Organización Lhaka Honhat esta dirigida por la Iglesia Anglicana con intereses del Reino Unido sobre las tierras en cuestión.
Antecedente de vergüenza VENDEN RESERVA NATURAL CON HABITANTES IndÃgenas
Los lotes fiscales N° 32 y 33 ubicados en General Pizarro, departamento Anta de la Provincia de Salta, habÃan sido declarados reserva natural mediante el decreto provincial N 3.397 de 1995 – por el gobernador peronista Juan Carlos Romero – Sin embargo, la legislatura provincial – con mayorÃa Romerista -sancionó la ley N° 7.274 a través de al cual desafecto esta reserva natural en los lotes fiscales autorizando al Ministerio de la Producción y el Empleo la venta por Licitación Pública – ya concretada – con la finalidad de que se instalen enclaves productivos en la zona.
En esta reserva por naturaleza habita La Comunidad indÃgena Eben Ezer que vive desde tiempos inmemoriales en el Chaco Salteño. Su historia es similar a la de las mayorÃas de las comunidades indÃgenas del paÃs, pues está signada por los desmembramientos forzosos, el destierro, el desarraigo y la desesperanza en tanto continuamente fueron vÃctimas de los avances de proyectos nacionales de desarrollo que ignoran los derechos de las minorÃas culturales. A pesar que la Constitución Nacional y Provincial, reconoce en su artÃculo 75 inciso 17 la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indÃgenas. – los pueblos indÃgenas existen con anterioridad a la organización del Estado -. Este reconocimiento expreso tiene consecuencias de enormes dimensiones en el terreno jurÃdico, pues el Estado ya no “otorga derechos indÃgenas sino que los reconoce y se obliga a protegerlos para asegurar su integridad cultural. El gobernador salteño una vez más desconoce los derechos y tratados internacionales que fueran firmados por la República Argentina.
HISTORIAS QUE SE REPITEN
La Union y fortaleza de la protesta social en las denominadas acciones directas enmarcadas sobre el bien común establecen como experiencia en este conflicto, un mayor grado de participación fortalecido en el convencimiento de una solución mediata, la cual llega para después desvanecer ante le incumplimiento. La superposición en primer lugar de medidas legales que neutralizan en muchos casos las medidas directas ha establecido que, quien incumple -en este caso el Estado- reorganiza estrategias para continuar con su cometido – parcelas alambradas con tÃtulos individuales- fragmentando y dividiendo la protesta con beneficios a quienes cooperen con esta metodologÃa, aumentándose de esta forma kilómetros de alambrados, cercenando una ves mas los derechos de los pueblos originarios que resisten a tal opresión.
El Estado que incumple se presenta incomodo ante lo desconocido e in manipulable -acciones directas- la canalización del conflicto -acciones legales- establece un camino conocido, con mayor tiempo para concretar estrategias que justifiquen el fin, este proceso demuestra los pro y contra. La Union multiplicada sobre el bien común en una acción concreta, para el benéfico de una sociedad en problemas por ahora no volverá a establecerse y formará parte de la historia de estos pueblos.
Para el dirigente Wichà Francisco Pérez “Los indÃgenas son ignorados en Salta”.
“Será que terminaran los indÃgenas si no tienen tÃtulos de tierras y espacio para vivir con mucha tranquilidad. No hay buena atención médica, no hay buena educación, entonces el indÃgena esta ahà como tapado”. Afirma Pérez ante la consulta del periodista Marco DÃaz Muñoz, sobre el futuro de los pueblos originarios sin acceder a tÃtulos comunitarios de tierra.
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